sábado 3 de julio de 2010

EL VESTIDO DE LA DISCORDIA

Al séptimo día Dios descansó. Al séptimo día yo doy mi punto de vista.

Dios no es neutral. Yo tampoco, tenía mis tres favoritas.

Dios le hace barra al bueno pero no le impide al malo que exista. Yo estaba alejado de todas las barras y de candidatas buenas y malas.

Dios espera y observa. Yo esperé y observé…

EL VESTIDO DE LA DISCORDIA
¿O de cómo ganar la corona con un vestido de última hora?

Vestirse o mejor dicho, arreglarse, es una costumbre propia del ser humano. Cuando el primer cavernícola se colocó una piel de animal para protegerse del frío pasó la frontera del animal al hombre. De ahí que si utilizamos un mero trapo o una seda costosa hay mucha diferencia. Pero ni la prenda más maravillosa del mundo te hará sentir tan bien como tener un cuerpo en forma, algo de lo que las candidatas para el último reinado de El Carmen no se preocuparon. Además de exhibir su elegancia, donaire y cultura, más de una expuso al pueblo un gordito en el lugar equivocado, una mancha, una estría y algo de celulitis… En mi criterio la gran mayoría debió inscribirse en un gimnasio o en el último de los casos hacer una dieta sana, estricta y equilibrada, por supuesto, con muchos meses de anticipación. Ya que si tratas a tu cuerpo como si fuera alta costura y le dedicas tiempo y esfuerzo, acabarás teniendo algo que nadie te puede quitar, un figura agradable, sana y digna de una reina.

Yo soy muy exigente, y en un concurso de reinas aún más, se supone que hay parámetros de belleza que nos permiten elegir mujeres con ciertas condiciones físicas. Y es allí cuando la organización falló y no hizo un filtro ya que algunas aspirantes no reunieron las condiciones necesarias para ser candidatas. La belleza es subjetiva, está en el ojo del observador: lo que para mí es bello, para ti puede no serlo; un cuerpo que me agrade a algunos no les llamaría para nada la atención y mi traje preferido, a otros nos les gustará. Pero no puedo decir mentiras: el público pudo localizar partes del cuerpo de ellas que, según los trillados pero efectivos cánones occidentales de la belleza, eran poco "estéticos". Estemos o no de acuerdo, el concepto de belleza obedece a parámetros más o menos universales.

¿Qué distingue entonces a la belleza de lo bonito, lo precioso, lo apuesto, lo interesante? Quizá no existan respuestas concluyentes respecto a este tema, pero sí se puede explorar un poco en las definiciones de aquello que llamamos belleza: es importante considerar en una mujer atributos intangibles como personalidad, inteligencia, gracia, simpatía, encanto, integridad y elegancia, y otros visibles como la salud corporal, juventud, sensualidad y simetría. Hay que ver que la belleza es un acuerdo entre el contenido y la forma, según reza un axioma.

Digámoslo, entonces, sin hipocresía y de una vez: el espectáculo que observamos en la última elección fue deprimente. Un concurso lleno de equivocaciones, que acabó con un resultado poco convincente. Para la próxima no regalemos dinero del pueblo en vestidos que no se utilizarán jamás. Es verdad que El Carmen avanza, a su manera, pero avanza. Si hace diez años los carmenses elegíamos reinas en el Recinto Ferial y no faltaban las balas y las broncas, hoy elegimos reina en casa propia, ya sin bala pero aún con broncas. Por eso es necesario construir el mapa de lo bello para las fiestas venideras. ¿Cómo? Con inscripciones por lo menos cuatros meses antes. Con filtro y estrictos parámetros de belleza. Con cursillos de protocolo y etiqueta, además del habitual modelaje y baile. Con un jurado diferente, responsable y conocedor del tema. Alguien me dijo que incluyan más mujeres jurados —porque el problema con algunos hombres es que solo necesitan una cola, un par de tetas y listo— además que los presentadores y cantantes no tengan criterios sesgados, —en la última elección pedían barras para dos o tres candidatas y a las otras que se las lleve el diablo— o diciendo una reina no es solo un vestido.

Señores: ser Reina es un apostolado, sino que lo diga Mariana Rafaela. Algunas mujeres aceptan esa dura carga por filantropía, para colmar las fantasías de los mismos ignorantes que las vilipendian. Es duro representar los sueños de tanta gente y para ello someterse a innumerables mortificaciones por eso…

¡Dios Salve a la Reina!

Dicho y hecho. Porque estamos aquí para vivir en voz alta.

sábado 12 de diciembre de 2009

Valles, Montañas y Ríos...

El clima de El Carmen es agradable por ser húmedo y tropical, su ubicación estratégica y la proximidad con la Sierra, hace que se registren garúas permanentes parecidas a las de un clima Subtropical. En sus montañas posee bosques verdes, tupidos con especies de gran tamaño, entre las que prevalecen el tangaré, cedro amarillo, laurel, guachapelí y una gran variedad de palmas. En esas mismas montañas existen animales como el jaguar, pécaris, guanta, armadillo y una gran variedad de aves.

Cuenta con todos los recursos naturales para ser un centro de turismo que recién comienza a organizarse más formalmente, centrado en el turismo ecológico. Son impresionantes sus pequeños valles, montañas, vegetación y ríos, entre los que se destacan, los afluentes del Daule que son: La Esperanza y Pupusa; y los afluentes del Quinindé que son: El Suma y el Chila. Además cuenta con dos estupendas cascadas, El Salto del Armadillo y El Arco Iris, que conjuntamente con los innumerables balnearios asentados en las playas de los ríos hacen de este lugar el sitio apropiado para el ecoturismo.

Un Pueblo, Una Ciudad.

Vivo en una pequeña ciudad que algunos llamamos pueblo. Vivo en la costa donde se supone hace calor, pero a veces tiemblo de frío. Vivo en el Tercer Mundo, pero algunos dicen vivir en el primero. Vivo en un lugar donde los agricultores y ganaderos son la principal fuerza laboral, pero reciben humillaciones como si fueran los últimos. Vivo rodeado de ríos, arroyos y fuentes, pero a veces carecemos de agua.

Vivo en el paraíso, pero a veces parece el infierno. Y es aquella dicotomía para encasillar a El Carmen, como un pueblo tranquilo o como una ciudad inestable. Pero lo que sí tengo claro es que somos una localidad de tránsito, privilegiada por extensos campos y montañas mixtas, con suelos muy fértiles y el esfuerzo de la gente por el trabajo. Una población próspera que invita a disfrutar de sus campos, montañas y riachuelos para descansar y relajarse. ¿Y tú donde vives? ¿En un pueblo o en una ciudad?.

A pedir de boca

El Carmen es parte de la región manabita, tierra policroma y de riquísimo folclore. Esta cultura posee un destacado arte culinario que tiene como matiz características propias de la zona como el plátano verde, la yuca, gallina, maní y los diversos y exquisitos jugos de naranja, mandarina y guanábana que pueden hacer de una simple comilona, una verdadera fiesta, muestra del buen gusto manabita.
Porque en cada casa, fonda, parador; en cualquier lugar se conservan con fidelidad sabias receta y el efecto de la buena mesa. Son conocidos los “paradores”, como al borde de la carretera, donde el turista y el lugareño disfrutan de una gran variedad de platos típicos, entre ellos: los bolones de queso, de maní y chicharrón; el seco de gallina y de guanta, empanadas, humitas de choclo y mucho más.

Acerca de El Carmen

Siempre se ha escrito sobre la belleza que encierra a Manabí, zona llena de fabulosos lugares, pero más allá de la mirada de sus playas, en su interior existen poblaciones como El Carmen, bautizada como la Puerta de Oro de Manabí. Este próspero rincón de la campiña manabita está ubicado a 0 grados, 16 minutos y 11 segundos de latitud sur, y a 79 grados, 25 minutos, 26 segundos de longitud oeste. Posee una considerable riqueza en flora y fauna. La agricultura y la ganadería son su principal fuente de ingreso, siendo la producción de plátano barraganete, único en el país y exportado al mundo, su más importante actividad productiva.

miércoles 30 de septiembre de 2009

ATACAMES ES DEMOCRÁTICO... EL HOTEL NO…


Sabido es que vacacionar, vagar o viajar siempre serán experiencias excepcionales, nada como salir de la rutina para vivir un momento de libertad. Pero, ¿qué hay cuando te hospedas en un hotel con más reglas que en tu casa?.

Decidimos realizar un viaje relámpago, léase también, escapada de fin de semana, a Atacames para vivir una nueva experiencia turística en tres Vitaras, uno mejor que el otro, prácticos especialmente para viajes de corta duración. Pero nunca imaginamos que al dejar la rutina y los horarios del trabajo, éstos nos alcanzarían en las normas y reglas del hotel [nuestro hogar por una noche]. Tampoco imaginamos que haríamos todo lo contrario al pedido inicial. Es que aquí estaba precisamente la gracia de este viaje: desestresarnos, parrandear y por supuesto quebrantar dos o más reglas.

Tan fuerte fue el bombazo que viajó en express y al día siguiente una amiga se burlaba diciendo muy risueña: [les dieron toallas pero no las podían mojar; había piscina pero no la podían usar; si es que están en el cuarto no podían hacer ruido, y la entrada era máximo a las doce de la noche]. Sí, aunque no lo crean no es una prisión, ni una de esas residencias estudiantiles regentadas por monjitas, es un hotel en la Costa Verde y allí nos instalamos trece amigos para disfrutar de un corto paseo a la playa. Si bien un poco desilusionados, nos hospedamos en el hotel-prisión, a pesar de que había varias alternativas de alojamiento en el pueblo y decidimos que romperíamos cada una de las reglas, nada mal para trece jóvenes que amamos conocer, viajar, bailar, pero sobre todo disfrutar. Destrozamos las normas porque como dijo una amiga: "ni en mi casa soy prisionera". Al día siguiente regresamos mojando las toallas, usando la piscina, haciendo no ruido [escándalo] y llegamos tipo 3 de la madrugada [a esa hora apagaron la música en las bares del malecón].

¡Que ironía! no hace mucho leí en una revista de viajeros que la máxima de cierto hotel es que nada es problema. Cambiarse de habitación, mover los sillones de la sala para quedar frente a la chimenea, usar el spa hasta tarde, pedir una comida especial, todo es posible. Hasta está permitido una sobremesa muy larga. Ese es el tipo de detalles que hacen una estancia, perfecta. Y es el tipo de servicio que debería utilizar el hotel-prisión en donde nos hospedamos para así disfrutar al cien por ciento del arte de viajar. Pero en el hotel-prisión nunca oyeron aquello de que el cliente tiene toda la razón. Por eso, les llevamos la noticia de madrugada y con estruendo.

¡Prepare las maletas, anímese a viajar a Atacames e instalarse en el hotel-prisión. Le aseguro que se divertirá.

jueves 13 de agosto de 2009

EL DIA DE LOS NIÑOS MALOS


Sigue. Por aquí, arriba, abajo, sube un poco, espera, atrás, curva a la derecha, ahora a la izquierda, ahí, ahí. Perfecto: justo lo que buscábamos. Solo una de cada diez personas escribimos con la mano izquierda, es decir, apenas el 10% de la población mundial es zurda. Hoy es el día de los zurdos y nos internaremos en el pequeño, pero no por eso interesante mundo de los zurdos.

Primero, es necesario mencionar que nos toca esforzarnos más. Todo lo que se pueda crear es pensado y programado para los diestros, (léase también derechos): desde los mouses de PC, pasando por los pupitres en la escuela y terminando en el cotidiano abrelatas. Es por eso que el esfuerzo, la adaptación y la supervivencia de las personas zurdas es digna de admiración y a pesar de que solo somos una décima parte, como personas nos destacamos, porque además de darle uso al lado que el resto del mundo ni siquiera toca para hacer las cosas, nos mantenemos a flote y en contracorriente, sin naufragar.

No hace mucho tiempo aún los zurdos éramos considerados siniestros, personas oscuras, ligadas a brujos o demonios y en la época de la Inquisición la mayoría terminó en la hoguera. Como ven, para nosotros los zurdos la vida no ha sido nada fácil como confirma esta historia que leí sobre un chico italiano de apellido Vitale, que vivió en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, en cuyo colegio se dieron cuenta de que era zurdo y le amarraron la mano izquierda, un método vigente en la época, y solo le permitieron usar esa mano en sus clases de arte: hoy pinta con la izquierda y escribe con la derecha. En su caso, como toda excepción, lo más gracioso y estimulante hoy, es que no es de izquierda ni de derecha. O sea que Vitale mete gol en ambas porterías, por así decirlo y deja desconcertado a cualquiera. Que es de lo que se trata, al fin y al cabo.

Y ni saben que una vez me dijeron que los niños malos son los que escriben con la izquierda. Pero si tener ideas diferentes, hacer cosas en contra de la corriente y no conducirnos por la misma línea que la mayoría de los seres humanos me hace ser un niño malo, pues soy un niño malo, que digo niño, hoy soy un joven malo, un zurdo.

Zurdo por quedarme callado, cuando debí hablar. Zurdo por parecer tonto siendo listo. Zurdo por no ser igual y ser desigual. Zurdo por vivir de sueños y no de utopías. Zurdo porque agua que no he de beber, la dejé correr. Y en un sentido más amplio, zurdos porque gritamos con el corazón. Zurdos porque somos almas libres. Zurdos porque decidimos la adaptación a la muerte. Zurdos por querer marcar la diferencia y porque nuestros cerebros están organizados de manera diferente. Zurdos porque nuestra cabeza sí está conectada con el corazón. Y a ti te pregunto hoy ¿Por qué vas a insistir en escribir como los zurdos, si eres diestro?

Querella inconclusa. Se reciben argumentos. Porque lo que haga tu mano derecha... que lo aprenda hacer la izquierda…

P.D.
En un mundo dominado por diestros… ¿Qué hacemos los zurdos?

viernes 29 de mayo de 2009

Marttah VIktoria: "me abriré espacio en la TV latinoamericana"

Actriz, modelo, acting coach, profesora de actuación, con una licenciatura en Artes Escénicas, Marttah Viktoria Robles es una mujer multifacética.

Tres cosas llaman la atención en Marttah: un sugerente tatuaje, una voz inconfundible y su mirada misteriosa. Habla pausado, pero con firmeza, y es esa misma firmeza con la cual se desenvuelve cuando actúa, cuando enseña lo que sabe y también cuando posa ante una cámara. Como actriz siempre se entrega al público, en cada presentación, en cada escena. Y por eso ha ganado premios, es profesora de Actuación en la Universidad de Especialidades Espiritu Santo (UEES) de Guayaquil y también enseña a través de clases personalizadas actuación y maquillaje teatral. Las limitaciones del medio actoral ecuatoriano son una de sus principales preocupaciones, por lo que anuncia sus proyectos en el espectáculo internacional.

¿Por qué un cambio de nombre artístico? ¿Acaso el que has llevado hasta ahora no ha dado los resultados esperados?
Pues realmente lo que da resultados es el trabajo. El cambio de nombre realmente es para que a la gente sea más fácil recordarlo o para que se sienta más identificado contigo. En mi caso, prefiero que la gente se acuerde de Marttah VIktoria, un nombre compuesto, ya que eso te acerca más al público. Es como que un amigo te llame simplemente por tu nombre.

¿Desde cuándo estás en el teatro profesional?
Profesionalmente desde el 2002.

¿Qué sensación tienes al trabajar en un teatro y qué esperas del público?
No solo una, son una serie de sensaciones y emociones: nervios, alegría, adrenalina. Yo lo describiriá como volver a nacer una y otra vez... espero que el público disfrute de mi trabajo.

¿Quieres ser recordada como Marttah VIktoria, actriz de teatro o Marttah VIktoria, la estrella de TV y Cine?
Bueno quiero ser recordada como Marttah VIktoria, la actriz que siempre trabajó en lo que más ama. Quiero ser recordada como la actriz que del teatro saltó al cine e hizo TV pero siempre volvía a su origen teatral.

¿Y cuándo se producirá ese salto a la TV y el Cine?
Pues sí lo he pensado. Lamentablemente, nuestro país no se arriesga a proyectos nuevos. Tengo proyectos para TV, cine y teatro. Por otro lado, la TV en nuestro país es un círculo vicioso, en donde no se da espacio a los nuevos talentos. Así que el salto a la TV lo daré en Latinoámerica, todavía no decido en qué país y el cine pues, pretendo ser una chica Almódovar.

Eres una actriz multifacética. ¿Qué estrategia utilizas para construir un personaje? ¿Tienes algún proyecto nuevo en mente?
Pues sí, más que técnicas, estrategias o recursos son los que se utilizan, ya que en la actuación no hay técnicas definidas como tales. Eso sí, siempre recurro a la observación minuciosa del personaje, hago un estudio psicológico, físico, emocional. Prefiero partir de la construcción física del personaje y luego ir hacia la emocional. Y tengo un proyecto de un espectáculo de Teatro Experimental totalmente parado ya que, como dije antes, los teatros sponsors, no dan espacio, ni abren los ojos a cosas nuevas.

Si el propio Almodovar te lo pidiera ¿realizarías un desnudo para ser protagonista de uno de sus films? ¿Qué tanto te costaría construir un personaje que desnude no solo su alma, sino también su cuerpo?
Pues la verdad si el personaje tiene que desnudarse eso es lo que menos pienso al construir el personaje, ya una vez con libreto en mano y directrices eso fluye y sí lo haría porque es algo que fluye con el personaje. Además Almodovar cuida muy bien los detalles.

Está dicho, una actriz de teatro está preparada para innovar en televisión o cine... Pero hay quién piensa que la actuación es más empírica, que no hace falta estudiar... ¿Qué dices al respecto?
Bueno va de la mano la preparación con el talento, porque para ser un buen actor hay que tener aptitudes y actitudes. De qué sirve un empírico canchero sino tiene disciplina, responsabilidad, entrenamiento actoral y constante capacitación. Definitivamente el talento y la preparación van de la mano.

viernes 8 de mayo de 2009

A BÁRBARA, EN EL DIA DE LAS MADRES, DESDE ESTE RINCÓN DE LA WEB...

Madre: hoy te escribo desde mi blog, una ventana al mundo a través de la cual puedo expresar mis ideas y las que recopilo en la travesía de cada momento importante de mi vida. Quiero decirte desde mi rincón en el ciberespacio y ante el universo, lo que te he dicho miles de veces en privado: gracias por dejarme nacer, como ya lo dije antes, cualquiera en tus circunstancias tomaba otra decisión y llevarme por nueve meses, no fue tarea fácil.

Madre: día a día me he propuesto ser mejor persona. Quiero ser más humano, espiritual y abierto al diálogo. Estoy aprendiendo a escuchar, analizar y responder. También a veces a callar. Muchas veces me pregunté: ¿Por qué otros no fueron mis padres? Qué pregunta la que me hacía, pero ahora comprendo que si eso hubiese ocurrido, no sería el mismo, no al menos como soy ahora. Perdóname por las pataletas, los malos ratos y los pleitos que has soportado en más de veinte y cinco años, ha sido mucho tiempo, y en él sin duda he dado guerra.

Perdóname también por ser tan diferente, pues a pesar de que soy tu hijo y que tengo muchos de tus rasgos, no dejo de tener mi propia personalidad y en definitiva mi propia forma de ver el mundo. Discúlpame por burlarme muchas veces de tus comentarios, incluso también por corregir tus expresiones; cuando desaparecí y casi llamaste a todas las radios de la localidad ¡para dar con mi paradero!; por dejar de lado tus consejos y querer hacer mi voluntad; por no compartir mis dudas y secretos, pero creo que eso me ha hecho más reflexivo, independiente y organizado.

Es que tengo un espíritu libre y rebelde, es mi naturaleza, está en mi ADN, y como otras singularidades, no es mi culpa. No he sido el mejor hijo, lo sé, pero he aprendido de ti, la que creo es mi mejor lección de vida: “nada en este mundo es difícil de conseguir, solo cuesta un poco de trabajo”. Un ejemplo de una luchadora como tú. Imagino que así serán todas las madres del mundo.

Mamá: hoy sigo necesitando de tu ejemplo, tu amor, tu comprensión y protección, una necesidad inevitable por el simple hecho de ser tu hijo, gracias por ese privilegio.

Escribirte no es tan difícil, por eso hoy estoy escribiendo esta carta para ti.

Te amo, Miguel Antonio.

miércoles 8 de abril de 2009

SLOW FOOD [CUANDO COMER DESPACIO ES UN ARTE]


“Sea a pie ante un asador, de rodillas sobre un tatami o sentado en un restaurante elegante, comer es imprescindible para vivir” se lee en una cartilla del Riviera il Ristorante Italiano, el lugar en el que se realizó el Slow Food de las Universidades del Ecuador, en un exclusivo sector del norte de Guayaquil. Ahí estaba yo, junto con una docena de estudiantes de distintos sitios como Quito, Cuenca, Riobamba, Esmeraldas, Portoviejo, Santo Domingo, El Carmen y por supuesto Guayaquil. Fuimos partícipes de un verdadero banquete de buen gusto, conocimientos amplios de comida exquisita y la filosofía de que lo bueno, limpio y justo debe prevalecer a la hora de alimentarse.

Las diferentes presentaciones realizadas por los organizadores nos permitieron conocer y tener una mejor idea del Movimiento Slow Food. Pero fueron los diversos platos los que nos enseñaron que con un menú de productos ecuatorianos combinado con una excelente cocina italiana se pueden crear exquisitas platos gourmet. En la cena se degustó Carpaccio de Corvina, que es un filete crudo curtido en salsa de naranjilla. Gnocchi de yuca en salsa de queso y amapola. Maltagliati di plátano en salsa ragú. Risotto con zucchini. Carpaccio di ananas (en nuestro medio se lo conoce como piñas) con helado de vainilla. No podía faltar el vino blanco, todo esto acompañado siempre con pan bomba, grisines (palitos de pan) y rodajas de pan molde.


El concepto del Slow Food nació en Italia en 1986 e internacionalmente en 1989. Ha nacido en contraposición al Fast Food americano, a la comida chatarra como la hamburguesa que se ingiere y digiere rápido. Por ello, su símbolo universal es un pequeño caracol. El Slow Food promueve la educación del gusto basándose en el despertar y el entrenamiento de los sentidos, así como el estudio de los contextos y los métodos de producción. Crear una nueva lógica de producción alimentaria es lo que propone el Slow Food, y es la Asociación ecuatoriana, mediante los Convivia, quien establece relaciones con productores, emprende campañas para proteger alimentos tradicionales, y organiza catas y seminarios para garantizar y fomentar la alimentación saludable. Vale mencionar que uno de los errores más grandes de la mayoría de las personas es cuando vamos al mercado, sabemos dónde compramos los alimentos pero ignoramos rotundamente de dónde provienen y cuál fue el método de cosecha, (si supiéramos siquiera que algunos productores jamás osarían comer sus mismos productos)…

Haber participado en el Slow Food de las Universidades del Ecuador fue una experiencia estupenda, jamás imaginé y me lo dijo un buen amigo, que fuera invitado a un evento para hablar de comida, pero la alimentación nos concierne a todos. Es por eso que debemos aprender a reconocer y a elegir los alimentos. Que sean buenos (sabrosos, frescos, de temporadas, capaces de estimular y satisfacer los sentidos). También limpios (producidos sin perjudicar los recursos de la tierra, los ecosistemas y el medioambiente y sin poner en peligro la salud de los hombres). Y por supuesto justos (que respeten los principios de justicia social, es decir, que permitan precios, remuneraciones y condiciones de trabajo dignos en todas las etapas del proceso: desde la producción al consumo).

¿Qué tanta comida rápida debemos comer para entender que rápidamente nos llevará a la tumba? Porque no entrar de nuevo a nuestras raíces alimentándonos de comida sana. “Desacelera y escucha tus sentidos para salvar el planeta escogiendo lo que pones en tu plato” dice la Filosofía Slow. A ver si tomamos en cuenta lo que nos conviene…

miércoles 11 de febrero de 2009

[SALVEMOS LA AMISTAD] ¿SERÁ QUE VALE MÁS LA CANTIDAD QUE LA CALIDAD?

Aunque unos vienen y otros van, los amigos siempre serán parte importante de nuestras vidas. Y es que en toda nuestra carrera existencial cada uno de nosotros se relaciona con distintos seres humanos, individuos con personalidades tan disímiles que muchos no siguen nuestra misma ruta, algunos simplemente vienen y otros se van. La lista es amplia tenemos amigos por obligación, amigos por interés, amigos porque sí, amigos desechables, amigos en la Internet, amigos de oficina, amigos de infancia, amigos de juventud, amigos de siempre, grandes amigos, el mejor amigo, los súper amigos, amigos de farra, solo amigo, amigo que te gusta, amigo que en un futuro quieres que sea algo, amigos realmente de corazón, amigo que adoras y también amigos lectores [digamos que son ustedes]. Por lo visto, hay una extensa variedad en lo que a amistad se refiere, para todos los gustos, colores y sabores. Pero ¿Será que vale más la cantidad que la calidad?

Para complementar este blog, hice un reservado sondeo de opinión entre algunos amigos y súper amigos. Pregunté a cada uno ¿Si creían en la amistad? Y ¿Qué esperan de un amigo? La primera que respondió fue Nora, expresó: “La amistad es muy bonita, pero yo creo que no hay sinceridad. A mí me da miedo confiar en alguien que me vaya a defraudar. Lamentablemente este mundo está lleno de hipocresía”. Su respuesta me sorprendió pero no deja duda que habla de la realidad que se vive hoy en día. Félix implemente dijo: “Claro que creo en la amistad y de un amigo no espero más que ganarme el aprecio. Yo tengo que demostrar cualidades para que él o ella sean recíprocos”. Estaba en lo cierto, debemos ser recíprocos. Isabel escribió: “Sí creo en la amistad y lo que espero de un amigo es que siempre esté en las buenas y en las malas, siempre poder contar con ellos”. Antonio por su parte dijo: “La amistad es una relación de iguales regida por la dignidad, y para que la relación sea digna es indispensable que haya respeto y valoración mutua. Si no hay eso, pues o es una relación utilitaria, o una relación de subordinación, o algo por el estilo pero amistad no”.

Recibí también dos respuestas agradables, pero mucho más amplias. Kléver se inspiró y dijo: “… un gran amigo un día me enseñó, que un corazón que no tenga heridas es un corazón vacío, porque un corazón sano no pasa más de ser sano... Pero un corazón maltratado sabe lo que es un verdadero amor y una gran amistad”. Y acotó acerca de los amigos: “hay quienes dicen que es mejor que sea diferente a ti para aprender y no sea aburrida la convivencia. Yo prefiero que tenga mis gustos, que le guste comentar de los mismos temas, que me tenga confianza, que no tenga miedo de preguntar, que me rete a crecer y crezca conmigo, que no sea celoso de los demás amigos, que comparta y pida cuando necesite algo, que, aunque no muera por mí, me lo diga de vez en cuando. Aún estoy en el proceso de aprender a ser amigo, a pesar de tanto tiempo y tantos que han pasado por mi vida...”

Y Belén llamó a su musa inspiradora y escribió:

¿Qué esperas de un amigo?

Que sea inmortal en mi corazón, que me abrace aún cuando

las distancias nos marquen,

que me hable sin decir nada,

que entienda mis convicciones

que su alma me entienda, y no me juzgue

y que permita sobre todas las cosas que le ame sin sombras.

Eso espero de un amigo!

Considero amigos lectores que debemos valorar a cada ser humano que toca nuestras vidas, responder a su cariño de forma desinteresada y realmente ver si estamos llenándonos de amigos en cantidad o apreciamos la calidad. Porque hay que entender que los amigos vienen y van, pero hay un puñado de ellos que debemos conservar con mucho cariño. Tratemos de no desvincularnos, porque cuanto más pase el tiempo más necesitaremos a las personas que conocimos cuando éramos jóvenes.


martes 6 de enero de 2009

EL DESAFÍO DE MEJORAR


Algunos, somos inconformes: hay gente que es blanca y quiere ser negra. Hay chicas morenas que desean ser rubias. Hay hombres que pretenden ser mujeres y mujeres que intentan ser hombres. Hay pobres que ambicionan ser ricos y ricos a los que se les antoja ser pobres. Hay plebeyos que aspiran a ser nobles y nobles que quizás deseen serlo menos. Hay flacos que quieren ser gordos y obesos que quieren ser delgados. Hay altos que quieren ser pequeños y bajos que buscan ser altos. Hay bellos que ansían ser feos y feos que apetecen ser guapos. Hay solteros que quieren casarse y casados que envidian ser solteros. Hay jóvenes que quieren ser viejos y veteranos que suspiran por ser jóvenes. Hay guerreros que quieren la paz y pacíficos que quieren la guerra. Hay estudiosos que quieren ser vagos y flojos que quieren ser aplicados. Hay felices que quieren estar tristes y afligidos que desean felicidad. Hay sobrios que quieren estar ebrios y borrachines que quisieran sobriedad. Hay muchos que desean seguridad y otros que quieren libertad. Hay algunos que quieren vino tinto y otros que piden vino blanco. Hay muchos que quieren perder y otros que quieren ganar. Hay unos que quieren un abrazo, otros que desean un beso. Hay muchos que quisieran el futuro y otros que añoran el pasado. Hay vivos que quieren estar muertos y muertos que quisieran estar vivos. Hay friolentos que quieren calor y tropicales que quieren el frío. Algunos quieren el inicio, otros el final. Unos quieren preguntas, otros respuestas. Unos quieren ser iguales, otros ser diferentes. Unos quieren unirse, otros separarse. Unos quieren estar libres, otros ocupados. Unos quieren quitar, otros aumentar. Unos ven las botellas medio llenas, otros las ven medio vacías. Unos quieren reír y otros llorar. Unos quieren abrirse, otros empiezan a cerrarse. Unos quieren verdades y otros mentiras. Unos quieren subir y otros bajar. Unos se quieren ir, pero algunos regresar. Todos podemos ser inconformes.
La inconformidad es un valor cuando promueve el cambio. Pero no seamos veleidosos: definamos qué cosas debemos cambiar, tracemos una ruta realista y concurramos hacia el logro de nuestros ideales. Estos días son de reflexión y de definición sobre qué es lo que queremos hacer en este nuevo año. A menudo los seres humanos buscamos algo, pero no sabemos qué. Intentamos querer siempre lo contrario, aquello que nos une, pero también que nos separa. En fin ¿qué es lo que queremos y hacia dónde nos dirigimos en este 2009? Hora de fijar nuestra agenda y, con nuevas motivaciones, seguir adelante.
Feliz 2009 para todos.

martes 16 de diciembre de 2008

VUELVE EL DILEMA NAVIDEÑO


¿Gastar o no Gastar?
¡He ahí la cuestión en estos tiempos de crisis!
Otro diciembre más, otra navidad para celebrar y para gastar. ¿Cuánto ha desembolsado en sus regalos hasta el momento? ¿Qué nos induce a gastar? Es que este mes se presta para eso, es la temporada perfecta para caer en la terrible tentación consumista.

Escuché no hace mucho en una publicidad de televisión que hay que adquirir celulares para "salvar la navidad". ¡Qué estrategia de marketing más gansa, pero si aún no ha gastado en el regalo para su novio, un móvil no estaría mal! Observe la televisión, en especial los comerciales y sabrá qué hacer con su efectivo o su tarjeta de crédito que al parecer ya le "molesta" en su cartera.

Pero ¿cómo curar una enfermedad como el derroche? Es como un virus que ataca, en especial en estas fechas. ¿Y por qué será que gastamos los pocos recursos que ahorramos en todo el año de manera tan perversa de la noche a la mañana? Acaso no nos hemos dado cuenta de la crisis mundial, "...se acercan despidos masivos en algunas empresas" me decía una amiga de la infancia, y aunque no es analista económica, creo que sí tiene razón, porque el coletazo en Estados Unidos también nos puede afectar.

Leí no hace mucho que gracias a un estudio se descubrió "que la gente está más dispuesta a gastar enormes sumas de dinero en objetos y productos caros cuando escucha música clásica que cuando escucha música rock"… Y eso se debe a que "entre los efectos de la música clásica está el de hacer que nos sintamos más sofisticados". ¡Hay que seguirle dando a la población reguetton, cumbia y vallenato para que economice en algo! Claro tambien hay personas que tienen más dinero del que pueden gastar, a ellos posiblemente no les afecte la crisis mundial y que sigan escuchando a Strauss, Vivaldi o Beethoven y cambiando su Mercedes Benz clásico por un Rolls-Royce Phantom, ¡no les importará lo que haya que gastar!.

La cabeza la tenemos para ganar dinero y el corazón para gastarlo, por eso está comprobado que en los grandes remates de navidad y fin de año, el 80% de la gente gasta dinero en estupideces, objetos inservibles que estarán en la esquina de la casa sin ser utilizados. Entonces ¿cuánto vamos a gastar esta navidad? Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar, sin duda! pero ¿acaso lo seres humanos somos inteligentes al gastar?.

miércoles 12 de noviembre de 2008

El Carmen ¡Un Hábitat Diferente!


Se dice que “nadie es profeta en su propia tierra” y María Belén Muñoz lo sabe muy bien. Pocos en El Carmen están al tanto que tiene pasión por la poesía y por supuesto bastante talento para los versos. En octubre pasado, participó en el Encuentro Internacional "Oscar Guiñazú Alvarez", en Villa Dolores, la Capital de la Poesía en las tierras gauchas de Argentina. Y saboreó activamente la “Antología Latinoamericana Poetas en Octubre” uno de los platos fuertes del evento.

En corto nos comentó que “la experiencia en Argentina fue enriquecedora, como poeta siempre ha estado abierta a la crítica y sugerencias de colegas de trayectoria” al punto de que por varios consejos cambió su firma de poetiza y regresó al pais con un nuevo seudónimo, si antes sus escritos los firmaba como Beleta, hoy ella lo hace como Mía o la Poeta de las Luces.

Los escritos, los poemas abren en el alma el camino de la inspiración divina, y ella le escribe al amor, instrumento vital en su vida y ni qué decir en las nuestras. En su última vivencia entre poetas de todas las latitudes aprendió de “los rasgos, escritos y enriqueció su léxico, mejorando por supuesto sus trazos poéticos”. Siempre romántica, eternamente inspirada y enamorada hoy espera con ansias que muy pronto su primer libro de poesía vea la luz.

Para esta joven, El Carmen es su fuente de inspiración, su “hábitat diferente”, pues asegura que “aquí suceden cosas únicas”: la geografía, la vida, la naturaleza, los ríos y los campos, se reflejan en su poesía “es el silencio de este hábitat el que le permite escribir” y a través de sus escritos quiere transmitir ese silencio.

Aquí una muestra de su inspiración, un pequeño fragmento del poema titulado "El Carmen".

El Carmen,
Cofre aguardado en el Armadillo Salto de tu Bramadora,
Mística fragancia de tus plátanos
Ríos de oro al final de las montañas
Porvenir de riquezas y Esperanzas.

Aquí me extinguiré
En tu vientre fecundado de hermandad
En el paso marcado de tus bestias
Del paisaje que me acuña tras de tí,
El Cajones que me irriga tu nobleza.

Me quebranto por tu encanto inagotable
Tierra de los hijos que engendrará mi vientre
Tierra de la raza que libertó mi alma…

■ Nadie es profeta en su propia tierra [y menos si escribe poemas]. Con eso les digo todo. Miguel Antonio Moreira ■

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viernes 31 de octubre de 2008

Demorándose un poquito: De títulos y vanidades...


Doctor, abogado, ingeniero, licenciado… ¿Acaso le suena?, ¿Alguna vez ha llamado a alguien así? O ¿Lo han llamado de esta forma?. Hoy en día nos enamoramos tanto de nuestra profesión que en El Carmen suceden casos como estos:

Cierta ocasión que salía con dos amigas de farra, y antes de entrar a la discoteca se adelantaron en revelarme que muy pronto iban a ser ingenieras, y que ya no les debía llamar Fernanda y Gabriela, sino Ingeniera Fernanda e Ingeniera Gabriela, demorándose un poquito (la i mayúscula es tomada de la enfática expresión de ellas). Yo les dije que conmigo no cuenten para aquello, que las seguiría llamando igual, por sus nombres de pila, pues no encontraba la razón para hacer tan brusco cambio en mi vocabulario, igual la pasamos bien ese sábado por la noche.

También recuerdo hace algunas semanas, en un viaje, dialogaba con una amiga, quien dicho sea de paso es economista y con una religiosa, le preguntaba cual era el nombre de un señor en particular que se coló en nuestra conversación y no van a creer lo que me dijo, exactamente: “él se llama Doctor Eduardo Russo…”

Al instante reaccioné y al nombre ampliado, sazonado, magnificado que había pronunciado mi amiga le puse los puntos sobre las íes: él es Eduardo Russo, él se llama Eduardo Russo, su nombre es Eduardo Russo, porque creo que el cura, (ojo, imagino que el susodicho debe ser católico), lo nombró diciendo: “yo te bautizo con el nombre de Eduardo José Russo”.

En algunos eventos académicos he tratado con gente, mortales, individuos y seres humanos con dos, tres y cuatros títulos que cuando le preguntas el nombre te dicen, yo soy Pedro, o yo soy Anita, ninguno de ellos se presenta anteponiendo el título, ¿Por qué pierde terreno una prioridad como nuestro nombre, frente a un título? Yo sostengo que es un problema de autoestima. Mucha gente ve en un título, aún en uno que no tiene mayor valoración dentro del mercado universitario, una forma de ascenso social. Suponen que el título de una universidad desconocida es igual que otro de una de mayores laureles académicos y sociales. Y pienso que ese es un triste espejismo: hay titulados por ahí que no por ello están en la élite económica, social o política. Y hay otros, como por ejemplo el actual ministro de Defensa, Javier Ponce o la ministra de Relaciones Exteriores, María Isabel Salvador, que no utilizan título de nada, pero han tenido una amplia trayectoria en el servicio público y privado.

En mi clase de Diseño Digital, un puertorriqueño con trenzas y pantalones anchos guía el salón. Ignoro si tiene algún título, lo que si sé es que el primer día se presentó como Josué Iván Gonzalez y sabe mucho de lo que enseña, al contrario de uno que otro profesor que llegó diciendo soy licenciado en esto, magister en lo otro y doctor quien sabe en qué otro, pero sus enseñanzas no reflejaron nunca los títulos que se jactaba y por los cuales él mismo se glorificaba.

Tengo cierta conocida que cuando habla de su esposo, dice “el doctor si va, el doctor no va” y que conste no es la enfermera, por no decir “mi esposo esto” (entiéndase si no es feminista), o si es más práctica “Javier por supuesto los acompañará”.

Y porqué olvidarnos del abogado que es doctor y que no soporta que le digan abogado, sino doctor, aunque el título que más le gusta es el de fiscal.

El que estudia cinco o seis años, solo para que lo traten como ingeniero, cuando habla como vendedor y tiene apariencia de cuida carros (sin menospreciar la profesión). O el que está por graduarse, 5 meses antes ya quiere que lo nombren arquitecto, porque según él solo faltan 150 días, con tanto respeto se toma su profesión que se vuelve precoz.

¿Por qué muchos dejamos nuestros nombres en segundo plano? El mismo que nos ha acompañado con fidelidad y devoción por 20 o más años. ¿Es que acaso hoy algunos seres humanos sufrimos el virus de la titulitis? ¿Está afectando nuestros cerebros? ¿Ya no nos basta con padecer de tos, gripa, cáncer o jaqueca?

Yo soy Miguel Antonio Moreira, a secas. Humano de profesión, pensador por convicción y blogero por vocación.

jueves 25 de septiembre de 2008

Un día sin señal


A los humanos nos cuesta desconectarnos: como animales de costumbre dejar ciertas rutinas, dependencias o hábitos nos resulta complicado. Para alejarnos de lo habitual y desenchufarnos de todo, con unos amigos decidimos ir a la playa y poner a prueba nuestra dependencia al celular. Lo primero que hicimos cuando dejabamos El Carmen fue apagar los móviles ya que el viaje tomaría dos horas y en gran parte del trayecto no hay señal. Iván expresó que si queriamos divertirnos deberíamos mantener el mayor tiempo los celulares apagados, y no vernos tecleando un mensaje o recibiendo alguna llamada; pero en menos de dos horas todos en sincronía los encendimos ya sea por algún mensaje, correo de voz o para avisar en casa que habiamos llegado “sanos y salvos”.

Por la noche y como pretendíamos hacer cosas intensas, breves y extremas, resolvimos dejar los celulares para ir a farrear. Fernanda puso el grito en el cielo, expresó que se sentía vacía porque le hacía falta su Sony Ericsson. El resultado fue que bailamos y reímos en un bar por casi cuatros horas seguidas, con intervalos solo para ir al baño y tomar tragos de cerveza, eso sí llevamos tres cámaras para las fotos.

Al otro día, tipo 10h00 am hicimos el brunch, pero tan despreciables y antipáticos son los celulares, que deberíamos prohibirlos en la mesa, alguno de nosotros pidió la orden con el celular en una mano y el menú en la otra. Y ni qué decir de nuestra chofer y anfitriona, la Titi, sus manos brincaban del timón a su teléfono celular cuando conducía.

Si la idea de la playa nos fascina, deberiamos ir siempre sin celulares, estos llevan ruidos propios a cualquier parte, vibran, suenan, fastidian los tonos, sin ellos nos concentrariamos en todo lo bueno como divertirnos, relajarnos, dormir, cosas buenas que solo se consiguen si nos desconectamos.

martes 16 de septiembre de 2008

¡Aquí no pasa nada!


Hace más de un mes que no escribo nada, muchos dirán que ya me di por vencido, cuando apenas estaba empezando en este blog. Pero es condición de escaladores ver tormentas en el ascenso, por el contrario, estoy aquí tecleando algunas letras y creo van a tener que leerme por muchos post más.

No sé si a todos les ha pasado, pero hay momentos en la vida cuando nada nos inspira, y largas semanas he soportado lagunas mentales, periodos de crisis y espacios de agonía que a cualquier mortal le pueden suceder. Sin embargo posteo hoy para decirles que en El Carmen nunca pasa nada, y no es que nada me atraiga, al contrario, mientras más vivo en esta tierra de verdes campos y gente trabajadora, más sentido de pertenencia siento. Por eso, trato de esforzarme para no desvincularme de algunos lugares y de preservar en mi mente ciertas costumbres. Una vez escuché que vivir en una ciudad por mucho tiempo nos endurece, por eso debemos mudarnos de vez en cuando al campo, sin perder el camino de regreso, porque nos podemos ablandar. Y si en algún momento decido viajar y buscar nuevos horizontes, mantendría un espacio en El Carmen, para regresar siempre, porque no renunciaría a esta tierra jamas.

No he trabajado tanto para rendirme, por eso no renuncio, cuando apenas empiezo, y no miento al decir que he salido con la cámara por semanas para fotografiar alguna escena que me llame, que me inspire y facilite así la redaccion de los post, camino, conduzco, a veces demasiado rápido, en ocasiones demasiado lejos.

No sé si es mi punto de vista, pero aquí nunca pasa nada, y no creo saber por porqué, pero cuando inicié este blog, perseguía y claro sigo presiguiendo la idea del lugar idoneo para ver a El Carmen desde otras perspectivas. Solo que no sé que pasa, al parecer tengo un filtro en mis retinas que no me deja ver más allá de la realidad o creo también que mi musa inspiradora se cansó de mi, ¡no sé por qué! y se fue, al parecer a dar unas vacaciones.

Y como no tengo nada que me impulse, pues recibo desde críticas, recomendaciones, encargos, trabajos, consejos, sugerencias, pedidos, solicitudes, requerimientos y órdenes de post. Por favor no dejen de escribir, mientras mi musa regresa de sus vacaciones, quien sabe donde.

Creo que no tengo más nada que decir…

miércoles 13 de agosto de 2008

Para nosotros el mundo es al revés


Soy zurdo y tres de mis mejores compañeros de clase también lo son. El presidente también dice que es de izquierda, aunque lo he visto hacer muchas cosas con la derecha de mi país. Los zurdos usamos más nuestra mano izquierda y por ese simple hecho, siempre hemos sido señalados y calificados de diferentes formas. Pero a pesar de que seamos tachados como complicados, nuestro vivir diario, no es nada fácil, frente a los restantes “diestros”; pues este mundo está concebido para ellos. Y ni qué decir del diccionario que también apoya a una mayoría de derecha, lo podemos ver en los simónimos inmediatos de la palabra derecho como son correcto, justo, recto, en otras palabras, cualidades positivas. Pero de izquierdo hay un repertorio de sinónimos que van desde siniestro, torcido, no recto, viciado, infeliz y hasta funesto.

Sin embargo ser de izquierda, no es solo eso, es usar algo más que la mano relegada, es pensar diferente, ir contracorriente y como lo dijo Sabina es “estar con la justicia, la solidaridad y el bien común”. Ya quisieran algunos derechos vivir en nuestro fascinante mundo al revés y enterarse que además de que los Osos Polares son zurdos, también personalidades como Albert Einstein y Mahatma Gandhi forman parte de este exclusivo grupo, sin olvidarme de Miguel Ángel quien hizo maravillas en la Capilla Sixtina solo con la izquierda.

Entonces que nadie jamás pretenda cambiar a un niño que toma la cuchara o que empieza a garabatear sus primeras letras con la mano izquierda. Somos Zurdos en un mundo de derechos. Zurdos por figurar de tontos, sabiéndonos más listos. Zurdos por no contentarnos con la sociedad, o porque la sociedad no está contenta con nosotros. Zurdos porque nuestra mano izquierda siempre estará al tanto de lo que hace su derecha.


Hoy 13 de Agosto, Día Internacional de los Zurdos...